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Estimados Socios de Acriña:
Estamos avanzando por el camino correcto, nuestra actividad
por ser nueva pasa por distintas eventualidades que generan
a su vez diferentes estados de ánimo en los productores.
Hoy estamos frente al gran desafío de lograr, con
el aporte de todos los que apostamos por esta actividad,
de encaminar definitivamente nuestro negocio hacia los objetivos
que nos trazamos en el inicio.
Tenemos varios socios que han logrado con gran esfuerzo
productos derivados del ñandú, como carne
en sus diferentes cortes, fiambres, embutidos, etc. lo que
permite aprovechar el 100 % de la carne que se obtiene en
la faena, siendo estos productos colocados en el mercado
argentino. Este mercado es de reacción lenta, por
varias razones, pero fundamentalmente por el desconocimiento
del producto lo que nos demanda un esfuerzo extra.
Por lo anteriormente comentado y sabiendo que es necesario
comenzar a vender cantidades mayores es que siempre pensamos
en el mercado externo donde un producto similar como la
carne de avestruz hoy tiene gran demanda. Con este panorama
guiados por funcionarios de la Sagpya nos conectamos con
los directivos del frigorifico, cabaña El Fortín,
donde luego de negociaciones llegamos a la firma de un acuerdo
para trabajar en conjunto, el citado acuerdo permite ya
a los socios de Acriña faenar Ñandues en un
frigorifico modelo localizado en la Ruta 193 localidad de
Solis, provincia de Buenos Aires. Pero lo más importante
de este acuerdo son los trámites que se han iniciado
para lograr la aprobación del mismo para la Comunidad
Europea, lo que nos permitirá comenzar a exportar
pequeñas cantidades a un mercado ya desarrollado.
Con gran esfuerzo no solo de trabajo sino económico
nuestra institución entendió que era muy importante
avanzar en esa dirección por lo que se construyó
en el frigorifico el corral de espera de los animales, los
bretes que comunican este corral con la planta de faena,
un cajón de noqueo especifico para esta especie,
el cual demando mucho tiempo de armado ya que hubo que realizar
varias pruebas para ponerlo a punto, y un insensibilizador
electrónico también desarrollado específicamente
para ñandúes.
El 28 de abril se realizo la primer faena grande de ñandúes
en el establecimiento con 130 animales donde definitivamente
se ajustaron todos los pasos del proceso que entendemos
cumplen con los requisitos exigidos por la Comunidad Europea
(CE), esperando a partir de allí recibir la inspección
del SENASA que permite proponer el frigorifico como planta
de faena para la CE.
Como siempre Acriña necesita de sus socios y hoy
más que nunca porque estamos convencidos que vamos
por el camino correcto, tenemos producción, aunque
en pequeñas cantidades en función de la potencialidad
del mercado, pero no es un problema que nos impida exportar,
en forma paralela desarrollamos el mercado local que como
exprese anteriormente es de lenta reacción. Si bien
tenemos una gran tarea que realizar como solucionar muchos
problemas fundamentalmente lo referido al manejo y cría
de los animales para corregir tasas de mortandad de charitos
y otras cuestiones importantes como tratar de bajar el costo
de producción básicamente en el alimento que
representa el 65 % del costo total, son cuestiones de las
que nos estamos ocupando.
Creo que lo expuesto es de gran importancia para que sea
conocido por todos los que directa o indirectamente estamos
ligados a esta actividad, felicito a nuestros socios por
el esfuerzo que realizan y los convoco a seguir adelante
con más fuerza que nunca para lograr el objetivo
que nos propusimos.
Saludo a todos con un gran afecto.
Oscar Gosende
Presidente
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